domingo, 3 de mayo de 2009

TRADICIÓN CATÓLICA.COM

3 de mayo
INVENCIÓN O HALLAZGODE LA SANTA CRUZ
14 de septiembre de 326, gracias a Santa Elena

Quien no carga con su cruz y me sigue no es digno de mí. (Mateo 10, 38)

El emperador Constantino había visto una cruz en el cielo, en la cual estaban escritas estas palabras: CON ESTE SIGNO VENCERÁS; en efecto, derrotó totalmente al tirano Majencio. Santa Elena, su madre, en agradecimiento de este favor, dispuso se hiciesen búsquedas en Jerusalén para dar con la verdadera cruz. Descubriéronse tres. Un milagro dio a conocer con certeza cuál era aquélla de la que pendiera el precio de nuestra redención. La santa hízole construir un templo magnífico. Hoy celebra la Iglesia el hallazgo o invención de este adorable tesoro.

sábado, 2 de mayo de 2009

Comenzó Buenos Días... Sábado!!!

Tempranísimo con Jésica Coronel, Emanuel Culasso, Ramón López, Rocío Ruiz, Joana Mamaní, Marisol Acuña, Oscar Velarde y demás Jóvenes y Amigos de Rosario de Lerma en la edición 2009 en Radio Santa Rita.

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2 de mayo SAN ATANASIO,
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia n. cerca del año 295 en Alexandría, Egipto; † 2 de mayo del año 373 en Alejandría


Dichosos seréis cuando los hombres por mi causa os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren con mentira toda suerte de mal contra vosotros.(Mateo 5, 11)

San Atanasio, obispo de Alejandría, por tres veces fue depuesto de su sede episcopal por los arrianos; fue calumniado, desterrado y perseguido por cuatro emperadores. Volvió no obstante, a Alejandría habiendo triunfado sobre los enemigos de la fe y, algún tiempo después, fuese al cielo a recibir la recompensa de 46 años de persecución sufridas por Jesucristo. Murió en el año 373.

viernes, 1 de mayo de 2009

Para ver fotos... Acto 1° de Mayo y algo más





En clase...

8° "D" y "F" en clase de LENGUA en la Sala de Video, Proyección de Actividades en Internet.

En el Acto conmemorando el 1° de Mayo.

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1 de mayo
SAN JOSÉ OBRERO
Patrono de los trabajadores

La Iglesia cristianizó en otro tiempo las fiestas paganas, usando con soberana libertad de las fechas y de las ceremonias para dotarlas de un contenido cristiano enteramente nuevo.
Inspirándose en esa tradición, coloca ahora la fiesta civil del trabajo el 1 de mayo, bajo el poderoso patrocinio de San José, el humilde artesano escogido por Dios para velar sobre la infancia del Verbo encarnado.
¿Quién mejor que él, en su trabajo de cada día, dio gracias a Dios Padre por el Señor Jesús (epístola), aprendiz suyo dócil y obediente, a quien llamaban el hijo del carpintero (evangelio)?
Cubra San José con su vigilante protección a este mundo del trabajo, de cuya dura suerte participó; guíe y sostenga sus esfuerzos para que reine en el mundo la justicia y la caridad bajo la ley del amor de Cristo Jesús.

ORACIÓN DE SAN PÍO X AL GLORIOSO PATRIARCA SAN JOSÉ, MODELO DE LOS TRABAJADORES

Glorioso San José, modelo de todos aquellos que se dedican al trabajo, obtenedme la gracia de trabajar con espíritu de penitencia para la expiación de mis numerosos pecados; de trabajar en conciencia, poniendo el culto del deber por encima de mis inclinaciones; de trabajar con reconocimiento y alegría, considerando un honor el emplear y desarrollar por el trabajo los dones recibidos de Dios; de trabajar con orden, paz, moderación y paciencia, sin retroceder jamás ante la pereza y las dificultades; de trabajar sobre todo con pureza de intención y desprendimiento de mí mismo, teniendo sin cesar ante mis ojos la muerte y la cuenta que deberé rendir del tiempo perdido, de los talentos inutilizados, del bien omitido y de las vanas complacencias en el éxito, tan funestas para la obra de Dios. Todo por Jesús, todo por María, todo a imitación vuestra, ¡Oh Patriarca San José! Tal será mi divisa en la vida y en la muerte.

ORACIÓN

¡Oh, Dios!, creador de todas las cosas, que has impuesto a los hombres la ley del trabajo; haz que, siguiendo el ejemplo de San José y bajo su patrocinio, realicemos con perfección la obra que nos mandas y alcancemos la recompensa que nos prometes. Por J. C. N. S.

Otras fotos para compartir...







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1 de mayo
SANTOS FELIPE1 Y SANTIAGO EL MENOR2, Apóstoles y Mártires
1: crucificado alrededor del año 80 en Frigia (Turquía)
2.: martirizado en Jerusalén cerca del año 62

1: Patrono de Luxemburgo; pasteleros.
2: Patrono de los farmacéuticos; moribundos; bataneros.
1 y 2: Patronos de Uruguay; Salta (Argentina); fabricantes de sombreros.


A vosotros os he llamado amigos; porque os he hecho saber cuanto
oí de mi Padre.(Juan 15, 15)

jueves, 30 de abril de 2009

TRADICIÓN CATÓLICA.COM

30 de abril
SANTA CATALINA DE SIENA,

Virgen y Doctora de la Iglesia n. 25 de marzo de 1347, Siena (Toscana), Italia;
† 29 de abril de 1380 en Roma, Italia

Patrona de Siena (Italia); Europa; bomberos; enfermos; enfermeros; servicios de enfermería; personas ridiculizadas por su piedad. Protectora contra los incendios; las enfermedades del cuerpo; los abortos espontáneos; las tentaciones (en especial las que atentan contra la virtud de la pureza).


Donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.(Lucas 12, 34)

martes, 28 de abril de 2009

Hoy, un día especial


LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT
1673 - 1716.

Fiesta: 28 de abril

"Ad Jesum Per Mariam"



miércoles, 22 de abril de 2009

Preparándonos para el día de nuestro Santo

Cantos Eucarísticos compuestos por san Luis María Grignion de Montfort

1. Mi corazón te busca una y mil veces;¿cuándo vendrás a mí, Jesús amado?¡Estar sin ti, Señor , es un martirio!¡Ven, pues a mí, Esposo celestial
2. Una aguda tristeza me dominaAmor, sin ti, día y noche desfallezco.¿No quieres que mi amor te manifieste?¡Ven, oh Jesús, incéndiame en tus llamas!
3. Yo soy, Señor, la oveja descarriada.¡Oh buen Jesús!, defiéndeme del lobo,que, si tu no me ayudas, me devora¡Vén, búscame y condúceme al redil!
4. ¡Oh Pan de vida! ¡Cuánto te deseo!¡No lo quiero dejar para mañana!Quiero comerte, muero de ansiedad;Mi hambre se acrece, deja que te coma.
5. Llego hasta ti sin fuerza y sin aliento
Para embriagarme en tu divina cena;Busco el agua del pozo de Jacob,Mi sed se acrece, deja que te beba.
6. Siento, Señor, mi alma torpe y fría;Fuego del cielo sobre mí descienda;Inflama mi alma en tus divinas llamas:El frío se acrece, dame tu calor
http://www.corazones.org/santos/montfort/eucaristia_montfort.htm

martes, 21 de abril de 2009

lunes, 20 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

Para leer...

Palabras del Santo Padre al final del rezo del vía crucis en el Coliseo el Viernes santo
Oremos para que brille en la noche oscurala estrella de la esperanza

El Viernes santo, a las 21.15, el Papa Benedicto XVI presidió, en el Coliseo, el rezo del vía crucis. Miles de fieles y peregrinos de todo el mundo participaron devotamente en él, y millones de personas lo siguieron por mundovisión. El vía crucis comenzó, como siempre, dentro del Coliseo y se concluyó en la colina del Palatino, desde donde el Santo Padre había seguido esta oración de rodillas. Se alternaron llevando $\la cruz a lo largo del recorrido: el cardenal Agostino Vallini, vicario general del Papa para la diócesis de Roma, un inválido en silla de ruedas llevada por un médico y un enfermero de la Soberana Orden Militar de Malta, una familia romana, un enfermo aquejado por una grave enfermedad, tres religiosas asiáticas, dos jóvenes de Burkina Faso y dos frailes franciscanos de la Custodia de Tierra Santa. En las paginas 8-11 publicamos el texto de las meditaciones del vía crucis, compuesto por el arzobispo de Guwahati (India), monseñor Thomas Menamparampil, s.d.b. Al final, el Santo Padre pronunció las palabras que publicamos en esta misma página. Antes de dejar la colina del Palatino, Benedicto XVI se despidió del alcalde de Roma, Gianni Alemanno, que lo había acogido a su llegada, y regresó al Vaticano. Queridos hermanos y hermanas: Al terminar el relato dramático de la Pasión, el evangelista san Marcos anota: "El centurión que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo: "Realmente este hombre era Hijo de Dios"" (Mc 15, 39). No puede menos de sorprendernos la profesión de fe de este soldado romano, que había asistido a la sucesión de las diversas fases de la crucifixión. Cuando la oscuridad de la noche estaba por caer sobre aquel viernes único en la historia, cuando el sacrificio de la cruz ya se había consumado y los que estaban allí se apresuraban para poder celebrar la Pascua judía a tenor de lo prescrito, las pocas palabras escuchadas de los labios de un comandante anónimo de la tropa romana resonaron en el silencio ante aquella muerte tan singular. Este oficial de la tropa romana, que había asistido a la ejecución de uno de tantos condenados a la pena capital, supo reconocer en aquel hombre crucificado al Hijo de Dios, que expiraba en el más humillante abandono. Su fin ignominioso habría debido marcar el triunfo definitivo del odio y de la muerte sobre el amor y sobre la vida. Pero no fue así. En el Gólgota se erguía la cruz, de la que colgaba un hombre ya muerto, pero aquel hombre era el "Hijo de Dios", como confesó el centurión "al ver cómo había expirado", en palabras del evangelista. La profesión de fe de este soldado se repite cada vez que volvemos a escuchar el relato de la Pasión según san Marcos. Esta noche también nosotros, como él, nos detenemos a contemplar el rostro exánime del Crucificado, al final de este tradicional vía crucis, en el que participa, gracias a la transmisión radiotelevisiva, mucha gente de todas partes del mundo. Hemos revivido el episodio trágico de un hombre único en la historia de todos los tiempos, que ha cambiado el mundo no matando a otros, sino dejando que lo mataran clavado en una cruz. Este hombre, aparentemente uno de nosotros, que mientras es asesinado perdona a sus verdugos, es el "Hijo de Dios" que, como nos recuerda el apóstol san Pablo, "no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango, y tomó la condición de esclavo...; se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz" (Flp 2, 6-8). La dolorosa pasión del Señor Jesús no puede menos de suscitar piedad incluso en los corazones más duros, ya que es el culmen de la revelación del amor de Dios por cada uno de nosotros. San Juan observa: "Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna" (Jn 3, 16). Por amor a nosotros Cristo murió en la cruz. A lo largo de los milenios, innumerables hombres y mujeres han quedado fascinados por este misterio y lo han seguido a él, haciendo de su vida, como él y gracias a su ayuda, un don a los hermanos. Son los santos y los mártires, muchos de los cuales nos son desconocidos. También en nuestro tiempo, ¡cuántas personas, en el silencio de su existencia cotidiana, unen sus padecimientos a los del Crucificado y se convierten en apóstoles de una auténtica renovación espiritual y social! ¿Qué sería el hombre sin Cristo? San Agustín señala: "Una inacabable miseria se hubiera apoderado de ti, si no se hubiera llevado a cabo esta misericordia. Nunca hubieras vuelto a la vida, si él no hubiera venido al encuentro de tu muerte. Te hubieras derrumbado, si él no te hubiera ayudado. Hubieras perecido, si él no hubiera venido" (Sermón 185, 1). Entonces, ¿por qué no acogerlo en nuestra vida? Detengámonos esta noche a contemplar su rostro desfigurado: es el rostro del Varón de dolores, que ha cargado sobre sí todas nuestras angustias mortales. Su rostro se refleja en el de toda persona humillada y ofendida, enferma o que sufre, sola, abandonada y despreciada. Al derramar su sangre, nos ha rescatado de la esclavitud de la muerte, ha roto la soledad de nuestras lágrimas, y ha entrado en todas nuestras penas y en todas nuestras angustias. Hermanos y hermanas, mientras destaca la cruz sobre el Gólgota, la mirada de nuestra fe se proyecta hacia el alba del nuevo día y ya gustamos el gozo y el fulgor de la Pascua. "Si hemos muerto con Cristo -escribe san Pablo-, creemos que también viviremos con él" (Rm 6, 8). Con esta certeza, continuemos nuestro camino. Mañana, Sábado santo, velaremos en oración. Pero ya ahora oremos con María, la Virgen de los Dolores, oremos con todos los afligidos, oremos sobre todo con los afectados por el terremoto de L'Aquila: oremos para que también brille para ellos en esta noche oscura la estrella de la esperanza, la luz del Señor resucitado. Desde ahora deseo a todos una feliz Pascua en la luz del Señor resucitado.
(©L'Osservatore Romano - 17 de abril de 2009)

jueves, 9 de abril de 2009

Con respeto... la Pasión de Cristo


Muy buena la representación de los estudiantes de Tercer Año del Turno Tarde, acompañados por la Profesora Cristina.